Críticas vecinales a la modificación de normativas de protección ambiental urbana

Los vecinos nucleados en la Asociación Amigos del Lago de Palermo pusieron el grito en el cielo tras la aprobación de la llamada «Ley Hojarasca» este jueves en la Legislatura porteña. El eje del conflicto es que esta nueva norma derogó la Ordenanza Municipal N° 46.229, una regulación que venía bancando la parada desde 1993 y que prohibía expresamente otorgar concesiones, permisos de uso o cambios de destino en los espacios verdes públicos de la Ciudad.

Desde la organización advirtieron a través de un comunicado que borrar esta ordenanza del mapa le da mucha más libertad al Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires para hacer y deshacer con los parques y plazas. En criollo, señalan que al sacar esta traba, el Ejecutivo porteño allana el camino para avanzar con proyectos que generan polémica, como la instalación de bares en medio de los pulmones verdes, algo contemplado en la Ley N° 4.950 del 2014. De hecho, alertan que en este momento ya viene marchando una licitación pública para concesionar espacios en 16 parques y plazas de la Capital, donde el objetivo oficial es que los privados armen sus puestos de café y baños.

Igualmente, los integrantes de Amigos del Lago aclararon que la cancha no está totalmente libre para el Gobierno. Explicaron que todavía quedan otras normativas firmes, como el Código Urbanístico, que le ponen un freno a estas movidas en las zonas catalogadas como Urbanización Parque. Para que metan las concesiones ahí, primero tendrían que hacer otras modificaciones legales. Con este panorama, la asociación vecinal ya convocó a los legisladores que votaron en contra de la derogación para que presenten un nuevo proyecto que vuelva a poner en vigencia el texto de la vieja ordenanza y llamaron a los vecinos a sumarse a una campaña pública para defender a capa y espada los espacios verdes del barrio.

Nacido en Capital Federal en 1988, licenciado en comercialización. Fundé este medio con el propósito de ofrecer una mirada equilibrada sobre los temas que nos atraviesan como sociedad. Mi enfoque integra el análisis profesional con una búsqueda de sentido realista, priorizando la claridad informativa y rescatando los puntos de encuentro en nuestra realidad cotidiana.