Diputados de la oposición exigieron explicaciones técnicas por intervenciones en el Botánico
Legisladores del bloque Fuerza por Buenos Aires armaron revuelo en la Legislatura porteña tras presentar un pedido de informes para que el Poder Ejecutivo dé explicaciones urgentes sobre las obras que se están haciendo en el Jardín Botánico Carlos Thays, acá en el barrio de Palermo, pleno corazón de la Comuna 14. La movida vecinal y política pone la lupa en el plan de restauración de la histórica casona del predio, algo que ya se venía comentando desde octubre por Pura Ciudad, y en los cambios recientes sobre los senderos y los espacios verdes del lugar.
El proyecto de resolución va en serio y exige que el Gobierno de la Ciudad conteste en un mes, como máximo, a un cuestionario detallado sobre los aspectos técnicos, ambientales, patrimoniales y administrativos de los trabajos en este pulmón verde, que es nada menos que Monumento Histórico Nacional desde 1996. Entre las dudas principales, los diputados quieren saber si las reformas tienen el visto bueno explícito de la Comisión Nacional de Monumentos, de Lugares y de Bienes Históricos, según lo que manda la Ley N° 12.665, y qué rol tuvo la Comisión para la Preservación del Patrimonio Histórico Cultural de la Ciudad.
Además, el pedido va a fondo con los papeles ambientales. Exigen que se muestre la Evaluación de Impacto Ambiental y el Certificado de Aptitud Ambiental para las obras de la Casona, donde se planea poner un ascensor interno, reformar los baños y sumar rampas de accesibilidad en las torretas. A los legisladores les preocupa el movimiento en el lugar, por lo que piden ver los planes de mitigación para que la entrada de máquinas pesadas, las vibraciones y el acopio de materiales no terminen arruinando las colecciones vivas de plantas ni las 20 esculturas que hace poco restauró el taller MOA.
Otro punto que viene generando bastante debate entre los vecinos del barrio es el cambio en los caminos internos del Botánico. El proyecto pide explicaciones técnicas sobre por qué se está sacando la histórica granza absorbente para poner materiales rígidos o cemento. En el texto advierten que impermeabilizar el suelo le pega directo al drenaje y a las raíces de árboles que tienen más de cien años, y quieren saber si para hacer esto se consultó o no a los propios expertos en conservación botánica del predio.
Para colmo, la iniciativa también enciende las alarmas por la posible llegada de una cafetería dentro de la Casona. Los legisladores quieren ver los detalles de la concesión, cuánto van a cobrar de canon, los plazos del negocio y los horarios, cuestionando cómo se va a meter un local de consumo privado en un lugar destinado a la ciencia, la educación y la conservación biológica. Por último, exigen ver los pliegos técnicos y el presupuesto completo para entender de dónde salen los fondos y a dónde van a parar las oficinas administrativas que están reorganizando. En los fundamentos, criticaron la idea de priorizar la explotación comercial por encima del diseño original de Carlos Thays de 1898 y la función ambiental del parque, así que ahora el tema pasa a comisiones para ver si avanza.


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