Homenaje a trayectorias culturales: entrega de diplomas a figuras destacadas

Este miércoles a las 10:00 de la mañana, el Salón Dorado de la Legislatura porteña se va a vestir de gala para un homenaje bien merecido. El doctor Guillermo Oscar Alejandro Kreutzer va a ser distinguido como Personalidad Destacada de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, un reconocimiento impulsado por el legislador Yamil Santoro en conjunto con la Sociedad de Cardiología de Buenos Aires (SOCABA) y la Federación Argentina de Cardiología (FAC).

El tipo es una eminencia de la cirugía cardiovascular pediátrica y este mimo al alma se fundamenta en una trayectoria impecable que dejó una huella gigante en la medicina local y del mundo. Nacido acá en Buenos Aires el 11 de diciembre de 1934, se recibió en la UBA en 1960. Después metió formación de la buena en el Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez y cruzó la frontera para capacitarse en el Hospital de Clínicas de San Pablo con el profesor Euríclides de Jesús Zerbini. Cuando pegó la vuelta al país en 1965, no se quedó de brazos cruzados: armó la primera unidad de cirugía cardiovascular pediátrica de Argentina junto al doctor Eduardo M. Galíndez.

Los que saben del tema, como la doctora María Grippo, cardióloga infantil del Gutiérrez, destacan que Kreutzer, liderando un equipazo, metió un hito histórico a partir de 1973 con el innovador procedimiento Fontan-Kreutzer, una técnica que se usa hasta el día de hoy en todo el planeta y que les cambió el destino a miles de pibes con cardiopatías congénitas gravísimas. Otro colega del mismo hospital, el doctor Alberto Quilindro, remarcó la pasión que le puso siempre al laburo para crear el bypass de ventrículo derecho, devolviéndoles la vida a nenes que apenas sobrevivían.

A lo largo de las décadas, combinó una mano quirúrgica tremenda con un bocho impresionante para entender la fisiología del corazón. Fue sumando avances clave en técnicas de ventrículo único y gracias a eso hoy más de 70.000 pacientes globales se ven beneficiados. Afuera lo recontra reconocen: es miembro de honor de la Congenital Heart Surgeons’ Society y de la American Association for Thoracic Surgery, y encima en 2023 lo homenajearon fuerte en el Congreso Mundial de Cardiología y Cirugía Cardíaca Pediátrica en Washington.

Desde SOCABA no solo lo ven como un prócer del quirófano, sino como un formador enorme que armó la residencia de cirugía cardiovascular en 1972, marcando un quiebre total en la calidad médica del país. Hoy por hoy, las generaciones de cirujanos que pasaron por sus manos siguen su legado tanto en la salud pública como en la privada. Como bien dice la doctora María Amor Germoglio, secretaria de Relaciones Institucionales de la entidad, esta distinción es un acto de justicia para alguien que democratizó la atención de alta complejidad y puso la bandera argentina en lo más alto de la medicina mundial.

Nacido en Capital Federal en 1988, licenciado en comercialización. Fundé este medio con el propósito de ofrecer una mirada equilibrada sobre los temas que nos atraviesan como sociedad. Mi enfoque integra el análisis profesional con una búsqueda de sentido realista, priorizando la claridad informativa y rescatando los puntos de encuentro en nuestra realidad cotidiana.