Homenaje legislativo al Automóvil Club Argentino en su centésimo vigésimo aniversario
En una emotiva ceremonia, la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires entregó un reconocimiento especial a las autoridades del Automóvil Club Argentino por su 120 aniversario. El palacio legislativo porteño fue el escenario para homenajear a esta institución emblemática que nació en la Ciudad en 1904 y terminó convirtiéndose en un verdadero referente federal, prestando servicios de calidad en cada rincón del país. Del encuentro formaron parte legisladores de la Ciudad, autoridades nacionales, embajadores extranjeros, y una gran cantidad de socios y laburantes de la entidad.
El primero en hablar fue el vicepresidente primero de la Legislatura, el diputado Matías López, quien remarcó que el club arrancó como algo chiquito para automovilistas y se transformó en un símbolo de unión y pertenencia para los argentinos. Con bastante emoción, López recordó el vínculo de su propia familia con la institución y destacó su enorme alcance federal en un territorio tan extenso. También valoró el rol clave que tuvo la entidad a lo largo de estos 120 años levantando siempre las banderas de la educación y la seguridad vial.
Después subió al estrado la legisladora Sandra Rey, vicepresidenta de la Comisión de Cultura e impulsora del reconocimiento. Rey explicó que la idea era premiar a una institución recontra arraigada en la tradición de los apasionados de los fierros y que ya forma parte de la cultura nacional. Festejó la variedad de prestaciones que dan en todo el país, que van desde la fiscalización del automovilismo deportivo, el auxilio mecánico y la asistencia al viajero, hasta la hotelería, las estaciones de servicio, la gestoría y su escuela de conducción.
Tras la proyección de un video institucional que recorrió la historia y los logros del club, tomó la palabra Ramiro Marra, legislador y presidente del Bloque de la Libertad Avanza. Marra se mostró re agradecido por poder entregar esta distinción y tiró una frase con la que muchos se identifican: ir por la ruta y ver el logo del ACA es sentirse en casa, porque todos los argentinos tenemos alguna historia con el club. Además, valoró que en épocas donde muchas instituciones fallaron, esta anduvo muy bien.
En el momento más formal de la jornada, y después de cantar el Himno Nacional, Marra le dio una placa conmemorativa al presidente de la Comisión Directiva del club, César Carman, mientras que la legisladora Rey le entregó un diploma al vicepresidente primero, Carlos González Cambaceres.
Para cerrar, Carman dio un discurso cargado de orgullo por recibir semejante mimo en la Legislatura porteña en nombre de una entidad que es de todos los argentinos. Repasó los grandes hitos históricos, como la colaboración inicial con vialidad nacional para trazar y señalar caminos, y la creación de esa red de estaciones de servicio que siguen firmes en los lugares más distantes, desde La Quiaca hasta Ushuaia.
Carman también sacó pecho por el compromiso social de la organización, bancando paradas en localidades donde a veces sólo los visita el viento, y recordó que manejan más de 30 hoteles y hosterías donde el capital privado no se anima a invertir. En lo deportivo, no se olvidó de la pasión por los fierros y cómo el club fue clave para las glorias de Juan Manuel Fangio, Carlos Reutemann, Froilán González y la actualidad de Franco Colapinto.
Finalmente, el presidente del club aseguró que el secreto de mantenerse sólidos y fuertes, a diferencia de otros automóvil club del mundo que desaparecieron, está en la confianza, el federalismo y el cuidado del patrimonio de los socios, destinando el 80 por ciento de los recursos al interior del país. Para cerrar, definió a la institución como parte de la identidad y el refugio nacional, asegurando que el Automóvil Club Argentino es, en definitiva, la Argentina misma.


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