Investigadores y becarios se manifestaron frente a las sedes de ciencia luciendo trajes alusivos a la historieta

La comunidad científica se plantó este miércoles pasado el mediodía en el Polo Científico de la calle Godoy Cruz, ahí en pleno Palermo, para exigirle mejoras al Gobierno nacional. Bajo la consigna “Nadie se salva solo”, inspirada en la serie El Eternauta, los laburantes convocados por la delegación de ATE-CONICET compartieron una gran olla popular para visibilizar la crisis que golpea al sector, sumando también a trabajadores del sistema científico tecnológico y de otros sectores estatales bajo el lema de que sin ciencia no hay futuro y sin trabajadores no hay ciencia.

Entre los principales reclamos que pusieron sobre la mesa aparecen la recomposición salarial urgente, tirar abajo el cepo al salario, un aumento para los becarios y que se paguen los aumentos paritarios adeudados con retroactivo. Además, exigieron el pase a planta permanente, el pago del plus por función para todos por la emergencia administrativa, y la reapertura de ingresos a las carreras CIC y CPA, junto con becas extraordinarias de estadía corta y posdoctorales. La lista de pedidos incluye la constitución urgente de la Junta Técnica CPA, el avance de los concursos de ingresos congelados y que aparezca el financiamiento para la actividad científica, rechazando de cuajo las restricciones en los PIP y la paralización de la plata de la Agencia.

La situación viene brava desde hace rato. A mediados de mayo, desde la entidad ya denunciaban que el CONICET está sufriendo un vaciamiento profundo por parte del gobierno nacional, donde las renuncias se acumulan mes a mes debido a sueldos de miseria, recortes en las carreras e interrupción del financiamiento. A este panorama se le suman las bajas por despidos, jubilaciones y el achique en las convocatorias a becas.

Para tener una foto clara del ajuste, desde ATE CONICET Capital hicieron un pedido de Acceso a la Información Pública, y los datos duros preocupan: en 2024 el organismo cuenta con 1291 trabajadores menos. El 46% de esa caída golpeó directo a los becarios doctorales y posdoctorales, confirmando una tendencia que se agravó con la gestión de Milei. Específicamente, las renuncias en la Carrera del Investigador Científico subieron un 24%, mientras que en el sector administrativo la suba de bajas fue del 46%. Este último grupo se lleva la peor parte, ya que en el último año el 11% de los administrativos fueron expulsados del organismo en un recorte sin precedentes. A pesar de que afirman que están desangrando al sector, los trabajadores aseguraron tener la organización y la voluntad para seguir dando pelea.

Nacido en Capital Federal en 1988, licenciado en comercialización. Fundé este medio con el propósito de ofrecer una mirada equilibrada sobre los temas que nos atraviesan como sociedad. Mi enfoque integra el análisis profesional con una búsqueda de sentido realista, priorizando la claridad informativa y rescatando los puntos de encuentro en nuestra realidad cotidiana.