La degradación de los pasajes históricos de Palermo: Entre el abandono de la infraestructura y la pérdida de identidad
Los pasajes urbanos de la Comuna 14 —tales como Santa Rosa, Rusell, Soria o Volcán— constituyen un componente patrimonial singular dentro del tejido de la Ciudad de Buenos Aires. Concebidos originalmente como oasis de escala peatonal, baja densidad y arquitectura homogénea, estos trazados experimentan un deterioro paulatino originado por la falta de un plan de conservación específico y la presión constante de la actividad comercial y gastronómica de su entorno.
El estado actual de las calzadas y aceras en estos pasajes evidencia una desatención prolongada. El adoquinado histórico presenta hundimientos, piezas faltantes y reparaciones deficientes ejecutadas con asfalto frío o cemento, lo que destruye la continuidad estética de la calzada y genera irregularidades que dificultan la transitabilidad peatonal. A esto se suma una iluminación deficiente: las luminarias de escala escala barrial han sido sustituidas en algunos tramos por dispositivos viales de alta potencia que desvirtúan la atmósfera del pasaje, o bien han quedado tapadas por el arbolado no podado, generando sectores de sombra que comprometen la seguridad nocturna.
La preservación de los pasajes exige superar la visión del mantenimiento genérico aplicable a las avenidas. La Comuna 14 debe formular un programa de restauración patrimonial que contemple la reposición artesanal del adoquín, la unificación del mobiliario urbano respetando la escala histórica del entorno y la restricción del tránsito de vehículos de carga pesada que fracturan el firme de estas arterias secundarias. La escala humana de estos espacios es un valor identitario que no puede sacrificarse por inacción operativa.


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