La parrilla Don Julio lidera la presencia argentina en el prestigioso ranking culinario regional

Qué orgullo para el barrio, che. Resulta que Don Julio, la emblemática parrilla que tenemos acá nomás en Palermo, dentro de la Comuna 14, se quedó con el tercer puesto en la edición 2025 del prestigioso ranking Latin America’s 50 Best Restaurants. El lugar, que ya lleva más de 25 años de trayectoria metiéndole garra con la carne argentina, los vinos de acá y una movida sustentable, viene pisando fuertísimo y el año pasado hasta había liderado la lista a nivel regional.

La ceremonia de premiación se armó este martes en Antigua, Guatemala, en un evento junto al Instituto Guatemalteco de Turismo que reunió a los capos de la cocina de toda la región. El podio principal se completó con El Chato de Bogotá en lo más alto y Kjolle de Lima metido en el segundo lugar.

Con este empuje, Buenos Aires sacó chapa y demostró que es una verdadera potencia gastronómica. Metió ocho restaurantes entre los 50 mejores de Latinoamérica, ganándole la pulseada a ciudades pesadas como Lima, que metió siete, y Santiago de Chile, que se plantó con cinco. Varios de estos locales destacados están repartidos por el corredor norte de nuestra Ciudad.

Si miramos el mapa de los nuestros en la lista, Palermo y los barrios vecinos tienen una presencia tremenda. Niño Gordo, ubicado en Thames 1810, se consagró como el segundo mejor posicionado del país al quedar en el puesto 21. Al toque, en el puesto 24, aparece el clásico El Preferido de Palermo, en Jorge Luis Borges 2108. Otra de las grandes novedades fue el debut de El Mercado – Faena, ubicado en Martha Salotti 445, que se ubicó en el escalón 27. La lista de los premiados locales se completa con Aramburu en Vicente López 1661 en el puesto 35, Trescha en Murillo 725 en el 36, Crizia en Fitz Roy 1819 ocupando el lugar 40, y Julia en Loyola 807 cerrando la tabla en el puesto 50.

Nacido en Capital Federal en 1988, licenciado en comercialización. Fundé este medio con el propósito de ofrecer una mirada equilibrada sobre los temas que nos atraviesan como sociedad. Mi enfoque integra el análisis profesional con una búsqueda de sentido realista, priorizando la claridad informativa y rescatando los puntos de encuentro en nuestra realidad cotidiana.