Los visitantes del Parque Tres de Febrero ya pueden volver a recorrer el histórico rincón arquitectónico
El Ministerio de Espacio Público e Higiene Urbana de la Ciudad reabrió el Patio Andaluz en el Parque 3 de Febrero, acá en Palermo, pleno corazón de la Comuna 14. Se trata de una puesta en valor clave para los vecinos, siendo la primera restauración de importancia que se le hace a este rincón histórico desde el 2008 con el fin de devolverle el brillo a uno de los puntos más visitados de la zona.
La movida no es menor si pensamos en la historia que carga este lugar. El jardín fue construido en 1929 con materiales que llegaron en barco directo desde España. Jorge Macri, jefe de Gobierno, anduvo explicando que la recuperación total de este espacio es parte de un plan más grande para cuidar el patrimonio porteño, y adelantó que muy cerca de ahí están avanzando con la ampliación del taller del MOA (Monumentos y Obras de Arte), donde se atienden y arreglan las esculturas de la Ciudad. En esa misma línea, el ministro de Espacio Público, Ignacio Baistrocchi, sumó que hay más de 2.000 piezas de arte en las calles porteñas que dan identidad a los barrios, por lo que buscar mantener la autenticidad histórica requiere un esfuerzo de todos.
Si nos metemos en los detalles de la obra, los restauradores laburaron durante los últimos nueve meses con un criterio conservativo integral, apoyándose en fotos y planos viejos para no mandar fruta ni meter mano de forma subjetiva. Limpiaron superficies y recuperaron piezas decorativas como mayólicas, olambrillas, teselas y azulejos sevillanos. Estos azulejos son los que muestran escenas clásicas de la vida española y pasajes del Quijote de Cervantes. Los trabajos incluyeron la fuente central, donde se repuso el pico vertedor y se arregló la dedicatoria original que envió Sevilla hace un siglo. También se intervino una fuente secundaria, ocho escaleras, barandales, columnas de hierro, la pérgola y un tendal de bancos: ocho interiores, cuatro exteriores y otros doce distribuidos en los caminos y frente al lago, además de arreglar los pisos que estaban hundidos o rotos.
Para entender cómo nació este emblema que está por cumplir 96 años el próximo 13 de octubre, hay que irse a 1923. En ese entonces, el intendente Carlos Noel trajo al paisajista francés Jean-Claude Nicolas Forestier para armar un «jardín español» que sirviera de acceso al Rosedal. En paralelo, el Círculo Andaluz de Buenos Aires venía negociando con el Ayuntamiento de Sevilla para armar un patio que recordara a su tierra, diseñado por el artista Juan Talavera e inspirado en el Asilo de los Venerables Sacerdotes. Los primeros materiales llegaron al puerto en marzo de 1926 en el buque Mont Genèvre: eran 40 bultos con columnas y herrajes que pesaban más de 2.100 kilos.
Aunque al principio querían meter el Patio Andaluz en la Plaza Belgrano, finalmente en la gestión del intendente José Luis Cantilo se decidió hacer el hueco en el Parque 3 de Febrero. Las obras arrancaron en agosto de 1929 de la mano de Carlos León Thays hijo, quien tuvo que hacer malabares para meter las ideas de Forestier y la glorieta de Sevilla en un terreno bastante más chico de lo pensado. Para poder inaugurarlo, primero tuvieron que tirar abajo el Pabellón de los Lagos, una edificación de 1899 con estilo indo-musulmán que supo ser salón de banquetes y colonia de vacaciones, pero que para fines de los años 20 ya estaba tirada y rota. La inauguración oficial fue el 13 de octubre de 1929 con una fiesta patria llena de flores y escarapelas argentinas y españolas, donde estuvieron el ministro del Interior Elpidio González, el intendente Cantilo, el embajador Ramiro de Maeztu y el propio Thays hijo, dejando inaugurado este rincón clásico de Palermo.


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