Normativa sobre marquesinas, publicidad exterior y contaminación visual en la Comuna 14: Protección del patrimonio urbano y seguridad peatonal

La saturación de cartelería publicitaria, letreros luminosos y estructuras comerciales voladizas sobre la vía pública en los principales corredores de la Comuna 14 —tales como la avenida Santa Fe, Scalabrini Ortiz y el polígono comercial de Palermo Soho— plantea un desafío constante para la preservación del patrimonio arquitectónico y el ordenamiento del espacio urbano. La instalación de elementos publicitarios fuera de escala o sin el debido mantenimiento no solo genera una severa contaminación visual que desfigura las fachadas históricas, sino que representa un factor de riesgo estructural para los peatones ante el deterioro de los anclajes por corrosión o vientos de alta intensidad.

La regulación en materia de publicidad exterior en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires se encuentra contenida en la Ley 2.936 (Ley de Publicidad Exterior) y sus decretos reglamentarios, cuerpo normativo que establece los criterios geométricos, zonales y de seguridad a los que debe ajustarse cualquier elemento instalado en la vía pública o visible desde ella. La legislación prohíbe taxativamente la colocación de cartelería sobre marquesinas que invadan el perfil de edificación de manera desproporcionada, el uso de pantallas LED o elementos luminosos que encandilen el tráfico vehicular o interfieran con la señalización vial, y la adosación de estructuras en edificios con protección patrimonial (APH) que alteren la composición original de las fachadas.

Desde la perspectiva del diseño urbano y la seguridad edilicia, el control de la cartelería requiere un seguimiento técnico permanente sobre las cargas que estas estructuras transmiten a los muros portantes y a las marquesinas existentes. El colapso por fatiga de materiales o filtraciones derivadas de fijaciones mal ejecutadas constituye un peligro latente en arterias de alto tránsito peatonal. Asimismo, la proliferación desenfrenada de anuncios distorsiona la legibilidad del entorno urbano, degrada el valor paisajístico de la comuna y genera un impacto ambiental negativo por consumo energético ineficiente y dispersión lumínica nocturna.

La restitución del orden visual y la seguridad en el espacio público de Palermo exige un plan sistemático de fiscalización por parte de la Agencia Gubernamental de Control, procediendo al labrado de actas de comprobación y la correspondiente intimación para el retiro de estructuras no legalizadas o en estado de abandono. El otorgamiento estricto de permisos de instalación, supeditado a cálculos de resistencia de materiales firmados por profesionales matriculados, resulta indispensable para proteger la calidad del paisaje urbano, salvaguardar la integridad de los transeúntes y garantizar el cumplimiento efectivo del marco legal vigente.

Nacido en Capital Federal en 1988, licenciado en comercialización. Fundé este medio con el propósito de ofrecer una mirada equilibrada sobre los temas que nos atraviesan como sociedad. Mi enfoque integra el análisis profesional con una búsqueda de sentido realista, priorizando la claridad informativa y rescatando los puntos de encuentro en nuestra realidad cotidiana.