Reclamos de centros culturales por intervenciones en el predio de Bonpland
Se armó un revuelo bárbaro en Palermo este jueves a la madrugada cuando el Gobierno de la Ciudad metió un mega operativo policial y desalojó el predio que está justo detrás del Mercado de Bonpland al 1660. La movida vino con todo y los integrantes del Espacio Bonpland salieron con los tapones de punta a repudiar la situación. Denunciaron que las fuerzas de seguridad entraron a las 6 de la mañana a la fuerza, sin mostrar ninguna orden judicial ni dar explicaciones a nadie. Según contaron, los efectivos empezaron a romper todo y se llevaron las cosas del lugar, donde desde hace más de dos décadas venían funcionando un comedor comunitario y un teatro popular. En medio del despliegue, la policía terminó deteniendo a un empleado del lugar que tenía una orden de captura activa.
La gente del espacio comunitario denuncia que esto es una persecución política directa y apuntaron contra Jorge Macri, quien según ellos catalogó las tareas del lugar como actividades políticas ilegales. Para los integrantes del centro, la idea de fondo del gobierno porteño es romper los lazos del barrio y terminar con la cultura popular para transformar la zona en un rincón exclusivo para el turismo extranjero, y aseguraron que el lugar corría con la habilitación del propio gobierno de la ciudad.
Por el otro lado, desde el Gobierno de la Ciudad sacaron un comunicado para dar su versión de los hechos. Explicaron que el predio pertenecía a la Ciudad y estaba tomado desde hacía más de 20 años por el movimiento La Dignidad, ligado a Juan Grabois. Según el texto oficial, en el año 2001 se les había otorgado un permiso de uso precario para que funcione únicamente un comedor comunitario, pero con el tiempo la cosa se desvirtuó y se empezó a usar para otros fines no permitidos, como el alquiler para bailes, lo que juntó un montón de denuncias de los vecinos y varias clausuras. Para colmo, el GCBA señaló que en 2022 detectaron la firma de un contrato de comodato entre suborganizaciones de la misma agrupación sin contar con el aval legal correspondiente. En el predio, además del comedor, funcionaba un almacén, verdulería, venta de artesanías y el centro cultural donde se armaban charlas y eventos políticos. Con el lugar ya desalojado, ahora el Ministerio de Desarrollo Económico va a ser el encargado de definir qué destino le van a dar a ese espacio del barrio.
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