Concluyó la intervención integral sobre los terrenos deportivos del antiguo Velódromo
El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires anunció que terminaron las obras de recuperación integral en el ex Velódromo Belisario Roldán, ese lugar emblemático que está adentro del Parque Tres de Febrero, acá nomás en el barrio de Palermo, en la Comuna 14. La movida fue grande porque la intervención metió mano en más de 42.000 metros cuadrados de espacio público, apuntando tanto a renovar la infraestructura para hacer deportes como a dejar más lindo y arreglado todo el entorno urbano de la zona.
Según pasaron en limpio los datos oficiales, el laburo fuerte incluyó la puesta en valor de varios sectores históricos que tiene el predio. También aprovecharon para sumar nuevos espacios recreativos y modernizar servicios clave que le cambian el día a día a la gente, como la iluminación, las veredas, las calzadas y todo el sistema de drenaje pluvial. Es una obra que le toca de cerca y beneficia de forma directa a unos 100.000 vecinos del barrio y alrededores.
Si caminás por ahí, entre los cambios más grandes te vas a cruzar con el reacondicionamiento de los peraltes de la antigua pista del velódromo. Esa estructura es una marca registrada del lugar y está súper pegada a su historia deportiva, así que le hicieron mejoras en la superficie, tareas de pintura y arreglos en los elementos metálicos que ya estaban. Además, el predio sumó instalaciones deportivas hechas a nuevo, como una cancha de beach volley y la renovación del sector para los que andan en skate, donde se emparejó la superficie para que se pueda usar mejor y de forma más segura. Para los más chicos, se armó un área de juegos con equipamiento para distintas edades que incluye estructuras para escalar y pisos amortiguados para evitar golpes.
La cosa no quedó ahí porque la obra también sumó nuevos senderos peatonales que se conectan directo con el circuito aeróbico que ya tiene el parque, además de mobiliario urbano nuevo y un laburo de paisajismo con nuevas especies vegetales. En los alrededores de la zona de Belisario Roldán, se renovaron las veredas, se crearon calles de convivencia y se repavimentó la calzada. Con el tema de la luz se instalaron nuevas columnas y farolas, y se renovó el tendido eléctrico para que todo el predio y sus accesos tengan mejor visibilidad y se camine más seguro a la noche.
Por último, se mandaron unas cuantas obras hidráulicas metiendo cañerías, sumideros y bocas de registro nuevas para mejorar el drenaje y evitar que se inunde todo cuando caen esas lluvias intensas. Todo este laburo se hizo codo a codo entre el Ministerio de Espacio Público y la Comuna 14, y entra dentro del plan general para mejorar y mantener los espacios verdes de la Ciudad, logrando que el ex Velódromo se sume otra vez como un punto clave para hacer deportes y pasar el día al aire libre dentro del sistema de parques porteños.


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