El Bosquejo, la mansión más antigua de Palermo que perteneció a la familia Alvear y a Natalia Oreiro
Ubicada en el pasaje Santa Rosa al 5000, en el barrio de Palermo, uno de los sectores más tradicionales y pintorescos de la Comuna 14, se encuentra la emblemática mansión conocida como “El Bosquejo”, una propiedad histórica que conserva el encanto de la arquitectura antigua porteña y que durante más de quince años fue residencia de la actriz Natalia Oreiro y su esposo, el músico Ricardo Mollo.
La casa, construida en 1887, es considerada la más antigua de la zona y representa un valioso testimonio del pasado estanciero de Palermo. Sus orígenes se remontan al antiguo casco de estancia perteneciente a la familia Alvear, una de las linajes más influyentes de la historia argentina. Posteriormente pasó por distintos propietarios hasta llegar a manos de Natalia Oreiro, quien la adquirió a sus 21 años, cuando ya era una figura reconocida en el ámbito artístico. La actriz y su familia le imprimieron gradualmente su impronta personal, convirtiéndola en un hogar familiar durante más de una década y media.
El último propietario vinculado a la familia fundadora fue el ingeniero Jorge Emilio Ituzaingó de Alvear Santamarina, descendiente directo de Diego de Alvear y Ponce de León. Según investigaciones históricas recientes, este último sería el presunto padre biológico del General José de San Martín, un dato que el propio Ing. Alvear Santamarina contribuyó a esclarecer con valentía al donar una muestra de sangre para futuros análisis de ADN, desafiando tradiciones familiares que impedían reconocer públicamente este linaje. El ingeniero falleció en la Ciudad de Buenos Aires en enero del año pasado a los 88 años de edad.
La mansión, ubicada en Pasaje Santa Rosa 5061, conserva características que resaltan su valor patrimonial y arquitectónico. Cuenta con 480 metros cuadrados cubiertos distribuidos en dos plantas, tres dormitorios y tres baños. El terreno, de aproximadamente 25 por 27 metros, incluye un hermoso parque arbolado con variedad de especies, una palmera y una pileta climatizada acompañada de deck y galería con mobiliario exterior. La fachada, rodeada de vegetación y con un llamativo caballo multicolor como protagonista en el acceso, constituye por sí misma una obra visual que combina historia y color local.
La familia Alvear denominó originalmente a la propiedad “El Bosquejo”, nombre que evoca su carácter de refugio en medio de la urbe. El pasaje Santa Rosa, con su preservación de adoquines originales, aporta un ambiente de época que contrasta con el dinamismo moderno de Palermo, barrio que integra subzonas como Palermo Viejo y se destaca por su mezcla de patrimonio histórico, residencias y vida cultural en el marco de la Comuna 14.
Esta mansión no solo representa un capítulo en la vida de Natalia Oreiro, quien la habitó junto a su familia durante un extenso período, sino también un eslabón tangible de la memoria porteña. Su trayectoria desde el casco de estancia de la familia Alvear hasta convertirse en hogar de una figura popular del espectáculo ilustra cómo los barrios de Buenos Aires conjugan historia, celebridades y vida cotidiana. “El Bosquejo” sigue siendo un referente arquitectónico en Palermo, recordando la importancia de preservar estas construcciones que forman parte del tejido urbano y cultural de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.



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