La representación internacional continúa inactiva en el país mientras la Cancillería dispone asistencia

La sede diplomática de Venezuela en el barrio de Palermo, ubicada sobre la avenida Luis María Campos en la Comuna 14, sigue totalmente parada y sin actividad regular desde que se rompieron las relaciones entre ambos países allá por fines de julio de 2024. Ese cierre definitivo del edificio fue la consecuencia directa de las tensiones políticas que se armaron tras los comicios presidenciales venezolanos de ese año, cuando la administración argentina cuestionó los resultados oficiales. En ese momento, desde Caracas ordenaron retirar a todo su personal diplomático de Buenos Aires y, en reciprocidad, los funcionarios locales tuvieron que dejar el territorio venezolano, congelando por completo los vínculos bilaterales y la atención al público.

Esta inactividad en la delegación palermitana se volvió a poner en el foco tras los dos sismos de magnitudes 7,2 y 7,5 que sacudieron a Venezuela, dejando muertos, destrozos y un parate total en ese país. Desde la organización Alianza por Venezuela venían denunciando semanas atrás que tener la sede cerrada vulnera derechos fundamentales, ya que priva a los miles de ciudadanos venezolanos que viven en Argentina de un canal oficial cercano para averiguar qué pasó con sus familiares afectados o para coordinar algún tipo de asistencia en medio de semejante catástrofe.

Por el lado del Gobierno nacional, la Oficina del Presidente sacó un comunicado oficial expresando su total solidaridad con el pueblo venezolano frente a la tragedia natural. En el texto se aclaró que el Estado se mantiene atento a cómo evoluciona la situación y se mostró predispuesto a colaborar con el envío de ayuda humanitaria coordinando con organismos internacionales, remarcando que el ofrecimiento del presidente Javier G. Milei va más allá de las profundas diferencias políticas que mantiene con el gobierno de Caracas.

En sintonía con esto, el Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto activó un protocolo de asistencia bien específico. La Cancillería abrió canales extraordinarios de comunicación habilitando los correos electrónicos institucionales diare@mrecic.gov.ar y consular_evene@mrecic.gov.ar, además de líneas telefónicas de guardia diplomática para recibir los reportes de situación. De todas formas, las autoridades aclararon de manera formal que estas vías de contacto y mensajería funcionan exclusivamente para atender y resguardar a los ciudadanos argentinos que se encuentran atrapados en la zona del desastre.

Nacido en Capital Federal en 1988, licenciado en comercialización. Fundé este medio con el propósito de ofrecer una mirada equilibrada sobre los temas que nos atraviesan como sociedad. Mi enfoque integra el análisis profesional con una búsqueda de sentido realista, priorizando la claridad informativa y rescatando los puntos de encuentro en nuestra realidad cotidiana.