Movilidad urbana implementa fiscalización vial rotativa en zonas escolares
El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires metió un cambio de ficha en la calle y armó un esquema de controles de tránsito rotativos que se mueven cada media hora. La idea que tiró el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, es clarita: cambiar de lugar rápido para que los que andan fuera de la ley no se aviven ni se enteren por dónde están los puestos. Estos operativos express se van instalando cerca de las escuelas, en las avenidas y en las esquinas donde camina más gente.
El anuncio se dio en pleno Palermo, bien metido en la Comuna 14, donde Macri estuvo recorriendo la zona junto al ministro de Seguridad, Waldo Wolff, y el secretario de Seguridad, Diego Kravetz. En medio de la movida, explicaron que estos controles buscan saturar distintos puntos clave de forma inmediata. Para que la cosa funcione y nadie se escape, cada puesto tiene a los policías, los patrulleros que ordenan el frenado de los autos y dos motos listas por si algún vehículo decide mandar fruta, no quiere parar o si el equipo tiene que salir rajando hacia otra dirección.
Todo esto viene enganchado con el Plan Integral de Seguridad Pública y una novedad fuerte que pasaron en limpio desde el GCBA: mandaron a la calle a 1.000 policías nuevos que antes hacían laburo administrativo en las oficinas. Con este refuerzo, ahora son 7 de cada 10 los agentes de la Ciudad que están patrullando, sumándose a los 18.000 que ya daban vueltas, sobre un total de 26.000 efectivos en la fuerza.
¿Por dónde se van a ver? Los nuevos policías van a estar principalmente en las grandes avenidas. Por ejemplo, en toda la traza de la 9 de Julio van a sumar 100 binomios y otros 200 se van a distribuir en los centros comerciales a cielo abierto para reforzar la seguridad en las zonas comerciales más movidas.
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