Palermo lidera el desarrollo de obras nuevas en CABA
Palermo sigue firme como uno de los grandes motores de la construcción en la Ciudad de Buenos Aires, compartiendo protagonismo con barrios vecinos como Belgrano, Núñez, Colegiales y Villa Urquiza. En este escenario urbano, la fisonomía de las inversiones toma rumbos bien diferenciados según la zona: mientras Núñez y Belgrano van a fondo con propuestas premium y Villa Urquiza se vuelca hacia un perfil netamente residencial, en las calles palermitanas conviven los edificios boutique, los proyectos de gran escala y aquellas unidades pensadas exclusivamente para la renta o la inversión.
La presencia de estas obras de mayor volumen no pasa desapercibida para el entorno inmediato y empieza a mover el termómetro de las cotizaciones en las manzanas linderas. Según explicó Matías Chirom, cofundador y CEO de Baigun Realty, un emprendimiento de peso puede empujar una valorización adicional de entre el 10% y el 20% en sus alrededores a medida que se consolida, dependiendo del punto de partida del área y de la capacidad real que tenga la obra para transformar el barrio.
A la hora de mirar los números finos en los nuevos nodos de Palermo, meterse en un departamento desde el pozo dentro de un buen desarrollo demanda desembolsos de referencia que van de los US$ 3.200 a los US$ 4.200 por metro cuadrado, aunque las alternativas del segmento premium sobrepasan holgadamente esa franja. La diferencia con el ladrillo terminado es marcada: entrar a vivir en una unidad recién estrenada cuesta entre un 25% y un 40% más que comprar sobre planos, un salto que se explica por la inmediatez de la posesión y por dejar atrás el riesgo propio de los tiempos de obra.
Asimismo, la distancia de precios puertas adentro del barrio se hace notar con fuerza. Si se pone la lupa entre una vivienda usada sin actualizar y una a estrenar, la brecha oscila entre el 30% y el 60%, sujeta a factores determinantes como la ubicación exacta, la orientación, la distribución de la planta, la calidad constructiva y la categoría de los amenities ofrecidos.
Entre los desarrollos puntuales que están moviendo la aguja y modificando el mapa inmobiliario, Chirom remarcó el caso de El Dorrego, el proyecto diseñado por Zaha Hadid Architects sobre Avenida del Libertador y el complejo Mirabilia, emplazado en el límite donde Palermo se cruza con Chacarita.
En cuanto a las preferencias de los compradores, el clásico dos ambientes sigue a la cabeza como la tipología más demandada, secundado por un interés cada vez más marcado hacia las unidades de tres ambientes con cochera. Por su parte, el nicho más exclusivo no afloja en la búsqueda de metros amplios, departamentos con terrazas propias, vistas abiertas y servicios de confort.
Para cerrar el cuadro de situación, la espalda de quien construye resulta tan determinante como la ubicación misma, ya que el cumplimiento de los plazos, el historial de entregas y las terminaciones terminan fijando tanto el valor presente como el futuro de las propiedades. Así, dentro del corredor norte porteño, sectores tradicionales como Palermo Chico, Las Cañitas, La Imprenta, Bajo Belgrano, Belgrano C y Belgrano R sostienen las cotizaciones más altas de la plaza, en tanto que Palermo Hollywood, Colegiales y el eje Donado-Holmberg se perfilan como los puntos con mayor recorrido para seguir ganando valor.



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