Proyecto busca incorporar una obra de arte contemporáneo alusiva a la práctica analítica

Se viene una movida interesante para las calles de Palermo. Presentaron un proyecto de ley en la Legislatura porteña que busca aceptar la donación de una escultura del artista argentino Pablo Reinoso para instalarla en pleno barrio, más precisamente en la Comuna 14. La idea es rendirle un homenaje al psicoanálisis y a toda su historia y desarrollo en la Argentina, ubicando la obra en el boulevard que está en el cruce de República Árabe Siria y la avenida Cerviño.

La movida la impulsa el legislador Sergio Siciliano, del bloque Vamos por Más, y lo acompañan con la firma Juan Facundo Del Gaiso, Rocío Figueroa, Silvia Lospennato, Ignacio Parera y Gimena Villafruela. Lo que plantea la iniciativa es que la Ciudad sume a su patrimonio esta obra, llamada Dispositivo Psicoanalítico, y autorice que quede fija en ese espacio verde palermitano. Como pasa con cualquier obra de arte que va a parar a la calle, el proyecto ahora tiene que seguir todo el caminito y los procedimientos que marca la Constitución de la Ciudad para estos casos.

En los argumentos del proyecto, los diputados explican que Buenos Aires tiene un lugar clave e indiscutible a nivel mundial cuando se habla de psicoanálisis. Es una disciplina que está metida de lleno en la identidad cultural de los porteños desde mediados del siglo pasado. De hecho, destacan un dato conocido: nuestra capital es la que tiene la mayor densidad de psicoanalistas por habitante en todo el mundo y encima tiene tres instituciones que forman parte de la Asociación Psicoanalítica Internacional (API). En los fundamentos también se recuerda a grandes figuras locales que pisaron fuerte afuera, como Horacio Etchegoyen, el primer latinoamericano en presidir la API en los noventa, y Virginia Ungar, que fue la primera mujer en ocupar ese mismo puesto hace unos años.

Si hablamos de la escultura en sí, el texto detalla que está hecha de hierro y que busca transmitir conceptos muy ligados a la terapia, como el vínculo, la escucha, el tiempo suspendido, el espacio de la palabra y el mundo de lo onírico. Además, valoran la chapa de Pablo Reinoso, un artista nacional que ya tiene laburos metidos en colecciones y lugares públicos de grandes ciudades como París, Londres, Lyon, Niza, São Paulo, Seúl, Busán y también acá en Buenos Aires. Por eso, dicen que este regalo es un gesto de pertenencia enorme, porque armó la pieza pensando exclusivamente en la Ciudad. La intención final es que, además de reconocer una tradición intelectual muy nuestra, el lugar quede como un punto de contemplación y reflexión para todos los vecinos que pasan caminando por ahí.

Nacido en Capital Federal en 1988, licenciado en comercialización. Fundé este medio con el propósito de ofrecer una mirada equilibrada sobre los temas que nos atraviesan como sociedad. Mi enfoque integra el análisis profesional con una búsqueda de sentido realista, priorizando la claridad informativa y rescatando los puntos de encuentro en nuestra realidad cotidiana.