Proyecto de integración patrimonial reubicará la monumental pieza escultórica en el parque

Mirá lo que es la historia de nuestra Ciudad. Resulta que el Gobierno porteño, metiendo mano a través de la Disposición N° 11/DGRU/26 que salió fresquita en el Boletín Oficial, acaba de lanzar una licitación pública para mandar a boxes y restaurar por completo la famosa «Fuente Monumental». Estamos hablando de un flor de monumento histórico y cultural que hoy por hoy está desarmado y con sus pedazos repartidos por varios barrios, pero la idea es unificar todo y armar un terrible conjunto de 12 metros de alto en pleno Palermo, más precisamente en el Parque Tres de Febrero, en la Comuna 14.

Si caminás el centro o andás por los barrios, seguro alguna vez cruzaste parte de esta estructura sin saberlo. Resulta que las piezas están desperdigadas por todos lados: el copete y el cuerpo superior quedaron en Avenida de Mayo y Lima; después tenés dos Náyades y un Neptuno metidos en el patio del Museo Histórico Nacional del Cabildo y de la Revolución de Mayo, en la Comuna 1; y para cerrar el mapa, hay otro Neptuno en Plaza Serbia, acá en la Comuna 14. El plan de la Dirección General de Regeneración Urbana, que depende del Ministerio de Espacio Público e Higiene Urbana, es juntar todos estos pedazos para devolverle la facha original a esta reliquia de hierro fundido de origen francés.

La historia de la fuente tiene sus años. Se la encargaron a fines del siglo XIX a la conocida fundición Val d’Osne, y la diseñaron el escultor Mathurin Moreau y el arquitecto Liénard. En su época dorada, allá por 1894 tras la demolición de la antigua Aduana de Taylor, la inauguraron con todo en el viejo Parque Colón, justo detrás de la Casa Rosada. Con los años la terminaron desarmando, pero hay que tener en cuenta que es una joya internacional: existen mellizas de esta misma serie en ciudades como Lisboa, Río de Janeiro, Salvador de Bahía, Valparaíso, Troyes y Tacna.

El tema es que hoy las esculturas están bastante baqueteadas. Los pliegos técnicos avisan que hay de todo: corrosión, capas de pintura vieja que le mandaron arriba, fisuras, faltante de piezas y hasta hongos y mugre ambiental, sin contar que algunas figuras quedaron soldadas al revés de cómo las pensaron sus autores. Por eso, los laburos van a incluir una limpieza a fondo del metal, tratamientos contra el óxido, reconstrucción de los detalles que faltan y la instalación de un sistema hidráulico nuevo con su correspondiente sala de máquinas para que tire agua otra vez. De paso, van a arreglar el espacio público donde va a quedar plantada y van a emprolijar los baches que queden en los lugares de donde se llevan los fragmentos.

¿Dónde va a estar el nuevo punto de encuentro? La van a mudar a la Avenida Valentín Alsina, como una extensión del boulevard de Plaza Croacia, ahí nomás de Tornquist y Avenida de los Ombúes, en Palermo. La movida se va a hacer con pinzas, respetando a rajatabla los criterios patrimoniales de mínima intervención para cuidar la autenticidad de las piezas.

El Gobierno de la Ciudad ya le puso números a la jugada: hay un presupuesto oficial asignado de $2.561.957.482,62 y calculan unos diez meses de corrido para terminar los trabajos. Para las empresas que quieran meterse en la Licitación Pública N.º 351-0105-LPU25, la visita técnica a las estructuras está agendada para el 2 de marzo de 2026, y el llamado formal se va a hacer el 9 de marzo de 2026 a las 12 horas mediante el portal BA Obras y el Boletín Oficial. La meta final de la movida es rescatar esta obra que tiene un valor simbólico enorme, cuidar el patrimonio de los porteños y dejar más lindo el espacio verde para que los vecinos disfruten la zona.

Nacido en Capital Federal en 1988, licenciado en comercialización. Fundé este medio con el propósito de ofrecer una mirada equilibrada sobre los temas que nos atraviesan como sociedad. Mi enfoque integra el análisis profesional con una búsqueda de sentido realista, priorizando la claridad informativa y rescatando los puntos de encuentro en nuestra realidad cotidiana.